¡Hola!
(Sí, así me dicen de cariño)
🎤 Amo el karaoke aunque canto fatal.
🎶 Fan de la música electrónica y el rock.
🏡Pintora de brocha gorda experta.
📚 Siempre estudiando algo nuevo sobre el cerebro.
🌎 He vivido en dos países (México y Argentina).
💖 Mi superpoder: Ayudarte a recordar quién eres, a través de tu diálogo interno.
Les cuento un poco sobre mi formación académica...
Mi nombre es Ivone Rodríguez
Soy Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Autónoma de Guadalajara, y a través de dedicarme al estudio de una de sus áreas: la Comunicación Intrapersonal, descubrí una poderosa herramienta de autoconocimiento. También tengo una Maestría en Administración de Empresas por el UADE Business School de Buenos Aires, Argentina, y actualmente estoy estudiando neurociencia aplicada al Coaching. Porque cuando crees que ya lo sabes todo de tu cerebro, siempre te sorprende más... y a mí me fascina seguir descubriendo a ese personaje central en todo diálogo interno: el🧠.
Para poderte transmitir de forma efectiva y responsable todos mis conocimientos en este tema con bases en los requeridos principios de andragogía, obtuve la certificación por parte de CONOCER en el estándar de competencia EC0366 en Desarrollo de cursos de formación en línea.
Cédula Profesional: 2813647
Folio CONOCER: D-0013260525
El volumen venía de fábrica...desde chiquita ya traía micrófono incorporado 😅
Spoiler: nací hablando.
Uno de mis primeros juguetes fue un teléfono de madera de Fisher Price que arrastraba por toda la casa mientras —según cuentan— sostenía largas conversaciones con los múltiples personajes que creaba en mi cabeza.
Desde chiquita, apenas veía un micrófono y ya me lo quería adueñar. Me siento como pez en el agua cuando tengo uno en la mano. El karaoke es mi deporte extremo favorito: cantar horrible, pero con actitud.
Tenía unos 7 años cuando mi tía Olga me puso unos audífonos con Heart of Glass a todo volumen. No entendía la letra, ni sabía quién era Blondie, pero la voz potente de Debbie Harry no necesitaba nada de eso. Esa mezcla de rock con sintetizadores, me despertó algo profundo. Desde entonces, el rock y la música electrónica se volvieron parte de mi banda sonora emocional.
Sí, en mis sketches literalmente hablo con mi Cerebro. Y no, no estoy loca. Estoy comunicada.
Lo que más me atrapó de la comunicación intrapersonal es que, en ella, emisor y receptor son el mismo: tú y tu cerebro🧠
Y aunque parecería que comunicarnos con nosotros mismos debería ser fácil —después de todo, ¿quién nos conoce mejor?—, lo cierto es que pocas veces entendemos cómo funciona realmente esta relación interna, de ahí la necesidad de promover el conocimiento y aplicación de ésta área poco conocida de las ciencias de la comunicación.
Así nació a la par el personaje de "El Cerebro" para mis sketches "La Chica y el Cerebro": para ayudarte a comprender esta parte de ti, tan compleja como poderosa, y que puedas divertirte mientras aprendes a sacarle el máximo provecho a tu bio-computadora personal. En mis videos, El Cerebro y yo discutimos, nos reímos, nos interrumpimos y nos abrazamos (metafóricamente, claro). Y detrás de cada escena hay un propósito: ayudarte a entender lo que te dices, porque sin un conocimiento profundo de los elementos que intervienen en el proceso comunicativo interno ningún mensaje será claro, y dicho proceso estará destinado a fracasar.
Cuando mi creatividad se va de pinta (literalmente) soy decoradora De-Corazón.
¡Sí! también soy pintora de brocha gorda
En el 2008 inicié un emprendimiento de decoración con plantillas para pintar con efecto papel tapiz, y aunque en ese entonces era un hobbie, en el 2014 el hobbie se volvió formalmente empresa y es uno de los emprendimientos que tengo actualmente. Amo el arte en todas sus formas y éste negocio me permite diseñar y después ver esos diseños plasmados en las casas de muchas personas, algo que se siente muy bonito. Actualmente colaboro en estos temas de acabados decorativos con la marca de pintura Sayer y otros proveedores del -Hágalo usted mismo-.
Cuando el dolor me enseñó a hablarme diferente.
La historia detrás de El Método B
No fue un curso, ni una moda, ni una iluminación instantánea.
Fue una crisis. Una de esas que te rompen por dentro y te obligan a sentarte a conversar con partes de ti que habías ignorado por años.
Una enfermedad causada por un medicamento, el cuerpo en alerta máxima, el corazón desbordado y una sensación de estar sola, aunque estuviera rodeada de gente.
Era momento de aplicar lo aprendido para escucharme a mí misma.
Fue en ese proceso —tan doloroso como revelador— donde descubrí que el verdadero problema no era mi cuerpo ni mi situación, sino lo que me decía a mí misma sobre eso.
Mi diálogo interno era un campo de batalla, y yo estaba atrapada en medio.
Ahí nació la primera semilla de El Método B. Fue una necesidad urgente de encontrar una forma de sostenerme con fuerza, de hablarme con compasión, de recordarme quién soy cuando todo se pone difícil y la mejor manera de hacerlo fue implementando un paso a paso de algo que siempre se me ha dado muy bien: La comunicación. Esta vez para comunicarme con la persona más importante, yo mism@.
De ese caos nació El Método B: un puente entre la mente y el alma, entre lo que pensamos que somos y lo que realmente somos. Un recordatorio de que mereces hablarte como el ser humano capaz y valiente que eres.